El Don Juan es un arquetipo literario caracterizado
por su elevado afán de conquista, el
término ha sido absorbido por la cultura popular y es utilizado para designar
peyorativamente a aquel hombre que no restringe sus atenciones a un solo sujeto.
La cuestión es ¿Tan reprochable puede considerarse este
comportamiento? Resulta innato, forma parte de nuestra biología. La
reproducción constituye uno de los instintos primarios del hombre, siendo
esto un hecho innegable arremeter en su contra es como intentar hibernar el
instinto de conservación, una gesta
suicida y antinatural, sin embargo por motivos histórico-religiosos las
relaciones son concebidas como una dualidad, un nexo exclusivo entre dos
personas, esto genera problemas de diversa índole entre los que cabe destacar
la sensación de dependencia y los celos ocasionados por un sentimiento
insalubre de propiedad.
Por tanto hay que replantearse las relaciones dejando a
un lado el amor utópico y poner la vista en el futuro lejos de convencionalismos
aberrantes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario